Vivimos en un mundo en el cual luchamos constantemente por ser aceptados. Tratamos de poder encajar en los estereotipos marcados por nuestra sociedad.
Durante este tiempo, he entendido que yo no soy como los demás (y probablemente si estas leyendo esto, tu tampoco) en un buen aspecto.
A veces, me comparo con otras personas de mi edad y me doy cuenta que yo soy completamente diferente a ellos.
Dios me ha escogido para ser diferente, para sobresalir entre la multitud, y poder ser ejemplo para otros.
No hago las mismas cosas que muchos de mi edad y no porque no pueda, si no porque no me nace hacerlo. Estoy bastante segura de que Dios tiene marcado dentro de sus planes que yo fuera diferente, y me atreviera a seguir su llamado.
"Si pertenecieran al mundo, el mundo los amaría como a uno de los suyos, pero ustedes ya no forman parte del mundo." Juan 15:19(NTV)